miércoles, mayo 21, 2008

En Silencio


Hoy no tengo visitas
Hoy no tengo nada (ni siquiera la plata del arriendo)
El tiempo se me escurre entre las manos
Sin tener noción de él
Y con la sensación de perderlo.

Para sacar el dolor de mi cabeza debo escribir
(Alguna vez lo escuche por ahí)
Sacar la ira, la rabia, las culpas, el miedo
Y gritar así:
a secas,
Para no despertar a nadie
Para que a nadie le duela
Para que no se recuerde nada
Ni el sueño, ni los los sueños
Ni los pechos poco firmes, ni la cama rechinadora
Ni los gemidos, ni los ojos penetrantes
Ni el vino, ni la cerveza, ni la fiebre
Ni la enfermedad maldita

Grito así:
En silencio, en silencio, en silencio,
en silencio, en silencio
en silencio en silencio ….

domingo, mayo 18, 2008

Ya no hay espera

Ya no hay espera
Ni un libro viejo apilado de algún supuesto Rimbaud
Ya ni siquiera hay un supuesto Rimbaud
Ofelia ha muerto
Hace tres minutos que yace aquí
Descalza, solo descalza
Y tú en algún lugar chillas
Entre bigotes retorcidos de un conejo rosado
Y pañales sucios
Y a veces, solo a veces
Tomas ese libro viejo
Y relees las páginas que arrancaste
Esa vez
Que pensaste que morirías de la pena.

miércoles, abril 30, 2008

Después de la cerveza Maldita


… Y que pasa si no es así?
… Que pasará cuando la boca y los ojos me delaten, Cuando a la mañana siguiente exponga las cicatrices dejadas por otro/s?
Tendré que cerrar los ojos y abrir las piernas sin sutileza alguna, emitir gemidos breves e intentar que la cama no rechine tanto.
No como con él, envueltos en chocolate, licor de almendra y un vino blanco que denota la ausencia del gato o del Concha y toro exportación, que nos acompañaba siempre al tener 890 justos para poder tirar con algo mas de alcohol, menos cerveza y sin cigarrillos, la boquilla vacía y el corazón también.

Como escribo?
Que como mierda escribo?

Así, simplemente así, a veces borracha, que en realidad es casi siempre.

Nunca mas lloro…
Que mentira, ni mi otro yo cree
Y creer en que?
Hoy solo me queda creer en esto: en la ansiedad maldita, en las manos temblorosas, en la cama vacía y en la botella llena, pretenciosa y fea.
Esperando que algún otro llegue, que el mundo de posibilidades lo ponga delante de mi o por detrás, que a decir verdad a estas alturas me da lo mismo… y hablar, hablar, reivindicarme, sutilmente, fugazmente, decir las cosas que no le he dicho a nadie, al menos no sobria, y tomar un helado de pistachos y chocolate y reír después de esa cerveza maldita.

lunes, abril 21, 2008


Que fue lo que nos ató
Cuando pensabamos que para ser felices era necesario estar borrachos
Para asi compartir la decadencia de este puerto
Cuidad sucia y hedionda a viejo.
Viejo como tú, claro, mas que yo,
Que como siempre
Bajo la faldita guardaba la infantilidad parchada.

Las manos atadas escondidas en los bolsillos
Para seguir pareciendo solos, para que nadie nos viera
Para poder escapar sin culpas
Para tapar las heridas con cartas lejanas de mala redaccion
o enjabonar las quemaduras bajo una ducha oxidada
Y un water con olor a mierda.

Pero la carne nos atrapó
Los moteles, la boca en los pechos, las manos en el culo
La tirada rapida, el polvo express.
Se me perdía el tiempo entre tanta cama, tanta plaza, tanto baño desconocido
Se me perdían las palabras entre tantos gemidos
Extavié la escritura
En el excesivo de corazones, calentura y estupidez.
Puerto maldito, hediondo a vejez
de donde emerge la vida singular
de ser mas
o tal vez
de simplemente no ser

martes, octubre 23, 2007

Habrá que acortar el tiempo
Para luego no alargar la espera
Hacer uno de esos cambios rotundos pero sutiles
Empezar a hablar de economía o religión
En eso encuentros ya no tan clandestinos
Y caminar bajo el Valparaíso ya verano
Aunque sea primavera
Primavera de 30 grados
O 30 años, o 30 lucas para fin de mes
Para pagar el arriendo
Y lo que sobre para las fotocopias
Y algunas cervezas callejeras
Ahí en las escaleras
Hablando de algún pensador de mierda
Porque a quien mierda le importa lo que pensaba Freud
Cuando se anda cagado
Sin ni uno y con los zapatos rotos
Los sesos rotos y el alma parchada.
Pero eso no importa, a nadie le importa un pito
Aunque a decir verdad a todos le importa un pito
Y se lo van a fumar al roma
Con un néctar de damasco
Para hipócritamente no llegar pasado a copeta a la clase
La clase del hombrecito que da saltos cada vez que habla de la lógica
Porque tu estas consiente
Que si no sabes lógica no puedes estudiar filosofía
Y ni una weá.

lunes, enero 15, 2007

Pobres gueones




En la noche camino sola por las calles del puerto
Antes de caer en cuenta que llevo las muñeca retorcidas hacia la espalda
Con un puñado de resentimiento y vanidad
Ambas intentan desatarse, mientras que la lengua estrangulada por otra
Intenta zafarse para salir ilesa
Entre saliva, semen y como él dice, amor.

A veces salimos a recorrer bares
En busca de encantamientos en alcohol
Pero la artificialidad nocturna no nos quiere
Nos evitan cando ven nuestro pelo sucio y zapatos rotos
Al mismo tiempo que le dan un plato de comida a un animalejo
En el paralelo de nuestra búsqueda de comida en la basura para sobrevivir
Juntan sus cabecitas sin sesos
Y con todo su ocio empiezan a filosofar
Engordan sus cuerpos robustos,
Viéndonos en TV como la decadencia lastimera
Enseñan sus signos de revolución a medias
Aparentando su conciencia tan manoseada por los de su especie
Pero al llegar el niñito seudo extranjero le lamen la verga
Y así obtener su desarrollo mediocre mal plagiado envueltos en
/ácidos/
pletóricos de mierda e imbecilidad
mientras nosotros en la esquina callejera
tenemos que chupar picos aguantando el asco
para poder salir a medias de esta pobreza tan marginalmente
apartada de su realidad... esta vez jugaremos a creer que le mundo nos quiere

lunes, enero 01, 2007

Para borrar el pasado y escribir un mejor presente...

Una libreta como sinónimo de esperanza de un algo mejor, con una pistola de juguete, esperando que fuera de verdad, así como un juguete para mi desquite y placer.

Los hijitos de puta se repartían en el nuevo año,
Plagado de desesperanzas y botellas rotas,
Calzones amarillos me decían mis tías/ abuelas
Y para que me preguntaba yo
Los brazos ya no querían abrasar a los malditos bastados
Tampoco querían celebración
Para luego tener una resaca de la puta madre
Y un aliento asqueroso a marisco y copete.